De la vida y los errores

De la vida y los errores he aprendido varias cosas.

He aprendido por ejemplo el valor de una sonrisa en el momento preciso,
la importancia de respirar profundo para calmarte antes de contestar.
He aprendido a ponerme en el lugar del otro antes de juzgar
y a reírme de mí misma antes que de los demás.

He aprendido a aceptar que hay cosas que no puedes arreglar por más que quieras,
que hay cosas que están fuera de tu rango de control.

Por la vida y los errores he sufrido.
He sufrido desilusiones y muchos nudos en la garganta.
Han caído lagrimas de frustración por mi rostro
y he coqueteado con la histeria como si fuese un chico más.

De la vida y los errores he sacado mis mejores ideas
y los temas de inspiración para cada una de las cosas que escribo.
Las imágenes ficticias de las historias que cuento,
y el material de la mayoría de mis sueños.

Por la vida y los errores he aceptado
que está bien sentirse mal un día
siempre y cuando al día siguiente despiertes con la frente en alto.
He aprendido que hay olvidos que está bien olvidar.

Pues la vida y los errores me han enseñado
a aceptarme y a quererme,
a ser esta mujer fuerte, valiente -aunque a veces incongruente-
Que tantos años me ha costado,
aquella que siempre mira de frente.

Anuncios

2 comentarios en “De la vida y los errores

  1. Me ha recordado por alguna razón que no alcanzo a comprender a Ismael Serrano en Hago Balance (que a mi parecer es más un poema en prosa que una canción):

    “Hago balance y repaso viejas fotos. Ya no soy aquel muchacho con relámpagos en los ojos. Conservo miedos por los que aún debo cantar. Aún siento el vértigo helado al echar la vista atrás. Aún me emocionan viejas luchas, el “No pasarán”.
    Me duele América. Amo viajar. Sueño y milito en tu risa, en la amistad. Leo tebeos. Odio madrugar.

    Aún creo en la utopía y no soy el mejor hombre. Reconozco que me cansa dar siempre explicaciones. Quiero que sepas que, aunque arrastro mis fracasos, si quieres contar conmigo, aún guardo fuego en mis manos.

    He aprendido a hacer maletas y a comer solo. A reparar espejos rotos. Sé del tesoro de las cosas más pequeñas, no siempre sé lo que tiene urgencia.

    Hago balance. Queda todo por hacer. Si tú quieres te acompaño. No soy más que lo ves.”

    Buen blog, flaca. Ya había leído algunos post antes y están ahí (confieso sin embargo que he vuelto porque te vi en el tinder y me siento un stalker mal, pero a la vez me siento un “nerd bienbueno”, digamos, que tira más para geek y de filosofía no le gusta hablar salvo que sea con whisky en mano y una insomnia de aquellas que hacen que la garganta amanezca pidiendo auxilio y sopita de kión). Bien por ti.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s